ERMITA DE SANTA ELENA, EN BIESCAS

La ermita de Santa Elena se levanta a 5 kilómetros al norte de Biescas, en término de esta villa, pero ya dentro del espacio que geológicamente puede considerarse como Valle de Tena.
Construida junto a una fuente intermitente, La Gloriosa, y empotrada su cabecera en una cueva, la ermita es un exponente más de la sacralidad que desde siempre tuvo el lugar para los habitantes de estas tierras. Junto a ella, los primitivos levantaron megalitos y además, en tiempos de Roma, el lugar continuaría como centro de culto a las ninfas. Las huellas del imperio están en la misma advocación y en la vecina de Santa Engracia. Elena no sólo la madre de Constantino sino la causante directa de su conversión Además, es curioso comprobar cómo alguno de los prodigios que los romanos atribuían a estos seres se repite en el repertorio de milagros obrados por intercesión de la santa.

El repertorio legendario es extenso. Dicen que santa Elena pasó por estas tierras huyendo de unos perseguidores. Después de pasar por Biescas y entrando en el Valle de Tena vio una cueva y se escondió. Allí, como una araña tejió una tela en la entrada del escondrijo, logró salvarse al despistar a sus perseguidores. Donde la araña tejió, Elena no entró, dijeron. Más tarde, también se dice que el castillo que su hijo Constantino mandó construir en la zona recibió el nombre de Santa Elena. Siglos más tarde se levantó la ermita en recuerdo de la santa.

Las referencias más antiguas que conservamos sobre la cristianización de este espacio están en la imagen de la santa, una talla fechable en el último románico, y las obras mandadas hacer por Jaime el Conquistador, todo en el siglo XIII, visibles en la cabecera y en otros puntos del santuario.

El templo es un edificio capaz, que consta de nave con capillas laterales y cabecera. La primera sobresale al aire libre, la segunda está bajo tierra. En el nivel superior hay un gran coro y dos espaciosas tribunas. Se accede por una portalada situada bajo la torre campanario, en el ángulo SW del edificio. En el altar mayor hay un gran retablo barroco con una hornacina para la talla de la titular y varios lienzos con escenas de su vida. En las capillas laterales hay cuatro retablitos del mismo estilo con tallas de Santa Quiteria y San Silvestre, en el lado del evangelio y de Santa María Magdalena y la Virgen del Rosario, en el de la epístola.

Cuatro grandes romerías se celebran al año en este santuario:

• El 7 de febrero sube Biescas en conmemoración de la victoria sobre los hugonotes en 1592.
• El Domingo de Pentecostés, o Día de las Cruces, que acuden las 33 parroquias de Biescas, su Tierra y el Valle de Tena.
• El 13 de junio, San Antonio de Padua, acuden Biescas y Hoz de Jaca.
• El 18 de agosto, fiesta litúrgica de Santa Elena.
• Antiguamente, que no ahora, Larrés subía el tercer día de Pascua Granada, Barbenuta y Espierre lo hacían el 22 de mayo, Sobremonte el 19 de junio y Biescas, además, el 20 de septiembre.

Ricardo Mur Saura