UN TEATRO BUENO

La clausura de la Muestra de Teatro de Biescas es una fiesta. Infiltrado en las corrillos de los grupos cuando después de la tensión de la entrega de premios y con la informalidad que da el vino puedes establecer un diagnóstico de todo lo que ha pasado. De grupito en grupito uno va escuchando cosas así:

“Ganar no lo importante pero nos ha hecho ilusión. Eso es lo que se dice cuando se gana. Lo digo también que he perdido. Esto está muy lejos de nuestra casa pero mereció la pena venir. Es muy bonito. ¿Qué es bonito el pueblo o el festival? Bueno va un poco todo junto ¿no?. El público estuvo bien. Pero el público no actua. ¿No seríais vosotros lo que estabais bien? A veces el público es importante también. Es pequeño el teatro. Pero está lleno. Arriba y abajo. Lo mejor fue como nos trataron. El público, la organización, la hostelería. Bueno, es todo uno: el pueblo. Hemos disfrutado. Volver. Claro. A actuar… y de vacaciones también. Nosotros hacemos esto por placer y ha sido un placer.”

Uno intenta escuchar de los participantes algo mejorable de la muestra, alguna crítica con la que anotar en la agenda. Es difícil. La muestra ha ido mejorando año a año. Y, es importante, la gente del teatro aficionado viene por un “salario base”, el cariño del público. Biescas y su equipo de organización los trata como lo que son: “gente importante”, no paga dinero, pero reconoce su trabajo. Les hace sentir importante, y, fundamental, los hace sentirse artistas. Se puede pedir más. Sí, como siempre. Pero lo fundamental está hecho. Felicitaciones Jesús Arbués Asesor Artístico de la Muestra