Presentación de la Feria de Otoño de Biescas 2017

Uno de los más importantes teóricos del Marketing del siglo veintiuno, el norteamericano Seth Godin, afirma que la gente no compra bienes y servicios. Compra relaciones, historias… y magia.

No se trata de la magia potagia. No es la de abracadabra. No hablo de la que saca un conejo de una chistera. No es esa magia. Nos referimos a la magia del encanto, del hechizo, del atractivo con el que algo, o alguien, nos deleitan y nos subyuga.

Esa magia está en todas partes. Alrededor de nosotros y dentro de nosotros. Como dice el escritor Salman Rushdie, el mundo real está lleno de magia, por lo que resulta fácil que los mundos mágicos se hagan realidad.

Doy fe: se hacen realidad. De hecho, llevamos 25 años -¡un cuarto de siglo ya, madre mía!- haciendo realidad un mundo mágico: el de la Feria de Otoño de Biescas. Y con toda humildad lo digo: ofrecemos productos, bienes y servicios. Pero, sobre todo, ofrecemos lo que la gente busca entre nosotros: relaciones, historias… y magia. Para ello hemos trabajado estos últimos 25 años.

Porque eso son las ferias. Información, compra-venta, conocimiento, intercambio. Y, también, emociones, maravillas, sentimientos, encanto, hechizo, deleite. Magia, en fin.

Es lo que se ha querido reflejar en el cartel compuesto en esa fantástica fotografía de Eduardo Viñuales. El otoño mágico de esta tierra. Las setas en primer plano. Y un neblinoso punto de fuga visual, al fondo, por el que parece que va a asomar, en cualquier momento, la mítica figura del “bosnerau” con su pata de palo y su larga melena.

La edición número 25 de la nueva era de la Feria de Otoño de Biescas va a constituir un homenaje a los expositores. Son quienes la han hecho y la hacen posible. Quienes nos animan con su ilusión y su apoyo constante.

Queremos hacerles patente nuestro reconocimiento y gratitud por su amistad, afecto, lealtad y confianza. Y por parte de todos ellos, será Teresa Pueyo, excepcional cantera de “Piedratallada”, una brava mujer emprendedora, la que recoja en nombre del colectivo de expositores este galardón que les dedica, a todos, la Feria de Otoño.

Veréis, durante los días 21 y 22 de octubre, a un comerciante de elixires, de pociones mágicas, de bebedizos. Tratará de hechizaros. Dejaos llevar por él. No puede faltar una concesión a la magia potagia. Al abracadabra.

Los jóvenes, los escolares de Biescas y sus profesores, nos sorprenderán en su participación en la Fería. Contar con ellos nos hace felices. Poderles hablar de las ferias de sus antepasados, hacerles cómplices de las ferias presentes, insuflarles el compromiso de las futuras ferias. Ser parte activa de la vida, del otoño, de la magia.

Los 25 años pasados los resumiremos en una exposición de los carteles de cada una de las ediciones de la Feria. Constituyen veinticinco ejemplos de ingenio, de arte y creatividad. Y, todos juntos, una muestra fascinante de lo que somos.

Setas, concurso de quesos con la aportación académica de Juan Barbacil, el comunicador especializado en gastronomía que ha recibido el premio de la Asociación de Ferias de Aragón de este año, subasta de ganado, talleres… y vida. Mucha vida. A fin de cuentas, hay pocas cosas con más magia que la propia vida.

Ha sido un honor estar este cuarto de siglo con la Feria de Otoño y con vosotros. Muchas gracias.

Maica Arguas.
Directora Feria de Otoño de Biescas